Foto: IMER

ESTÁ PASANDO

META Y YOUTUBE DEBERÁN PAGAR US$3 MILLONES EN HISTÓRICO JUICIO POR ADICCIÓN A REDES SOCIALES

POR MARÍA JOSÉ PEREIRA

26 de marzo de 2026

Un jurado en Los Ángeles emitió un fallo sin precedentes al declarar responsables a Meta y Google, propietaria de YouTube, por contribuir a la adicción a redes sociales de una joven durante su infancia.

La demanda fue presentada por Kaley, una mujer de 20 años, quien aseguró que plataformas como Instagram y YouTube estaban diseñadas para ser adictivas, afectando gravemente su salud mental.

Abogada y familia de las víctimas al conocer la resolución del juicio. Foto: Frederic J. Brown / AFP

Tras varias semanas de juicio, el jurado determinó que Meta y YouTube no advirtieron adecuadamente sobre los riesgos de sus plataformas, contribuyendo al daño sufrido por Kaley. La indemnización inicial se fijó en US$3 millones, dividida entre daños y perjuicios. No obstante, el monto podría aumentar tras la revisión de daños punitivos, que se decidirán en nuevas deliberaciones.

El jurado también asignó la responsabilidad proporcional: Meta asumirá el 70%, mientras que YouTube cubrirá el 30% restante. Durante el juicio, comparecieron Mark Zuckerberg, director ejecutivo de Meta, y Adam Mosseri, director de Instagram, quienes defendieron las políticas de sus productos.

Kaley declaró que comenzó a usar YouTube a los 6 años e Instagram a los 9, y que con el tiempo desarrolló ansiedad, depresión y dismorfia corporal, en parte debido al uso de filtros y la exposición constante a estándares irreales de belleza. Los abogados de la demandante calificaron a las plataformas como “máquinas de adicción” y señalaron que características como el desplazamiento infinito de contenido mantenían a los usuarios conectados durante largas horas, especialmente a los más jóvenes.

Mark Zuckerberg, en el Tribunal Superior de Los Ángeles. Foto: Mark Abramson/The New York Times.

Meta y Google anunciaron que apelarán el fallo. Desde Meta afirmaron que la salud mental adolescente es compleja y no puede atribuirse a una sola aplicación, mientras que Google sostuvo que YouTube no debe considerarse una red social tradicional.

Este veredicto marca un punto de inflexión en la regulación de las redes sociales y podría sentar precedente para cientos de casos similares en Estados Unidos y el mundo. Además, refleja la creciente atención de gobiernos y sociedad civil sobre los efectos de las plataformas digitales en la salud mental de los menores.

LO MÁS

ATRÉVETE

POR MARÍA BELÉN CERDA

25 de marzo de 2026