Foto: Fila USA

CIENCIA & SALUD

ALERTA: ¿TU SNACK “SALUDABLE” PODRÍA ESTAR AFECTANDO TU CEREBRO?

POR EMILIA CORREA

04 de junio de 2026

Todas amamos un snack entre reuniones, después del gimnasio o cuando simplemente necesitamos “algo rico” sin culpa. Y sí, muchas veces los elegimos porque sus etiquetas prometen ser “sin azúcar”, “light”, “fit”, “0 calorías” o “saludables”. Casi como si estuviéramos comiendo aire. Pero… ¿Qué pasa realmente dentro de tu cuerpo?

Foto: Vogue 

Un estudio realizado en más de 2.000 personas encendió la alerta sobre el consumo de alimentos procesados y ultraprocesados, incluso en pequeñas cantidades. ¿La razón? Su posible impacto en el eje intestino-cerebro, un sistema silencioso que podría influir mucho más de lo que imaginas en tu salud cognitiva.

La escena probablemente te resulte familiar: sales apurada, tienes hambre, entras al supermercado o a la farmacia y tomas una barra de cereal “alta en proteína”, un yogurt saborizado sin azúcar, unas galletas keto, un snack de arroz o unas papas horneadas “fit”. Porque, claro, si dice saludable… debe ser saludable. ¿O no?

El estudio australiano Consumo de alimentos ultraprocesados, función cognitiva y riesgo de demencia, realizado en 2.192 adultos entre 40 y 70 años observó algo inquietante: personas con mayor consumo de alimentos ultraprocesados presentaban peor atención y un mayor puntaje de riesgo modificable de deterioro cognitivo, incluso cuando seguían patrones de alimentación considerados saludables. Traducido a algo cotidiano: bastaría incorporar una pequeña porción diaria equivalente a un snack ultra procesado para encender una alerta.

Pero antes de entrar en pánico, una aclaración importante: el estudio no afirma que un snack ocasional “cause demencia”. Lo que encontró fue una asociación entre mayor consumo de ultraprocesados y peor salud cerebral a largo plazo. Pero sí deja una pregunta incómoda sobre nuestros hábitos cotidianos: ¿qué estamos comiendo realmente?

Foto: Lula Magazine

EL INTESTINO: TU "SEGUNDO CEREBRO"

Cuando nuestra alimentación está basada en exceso de ultraprocesados, azúcares ocultos, harinas refinadas, aditivos y emulsificantes, esa microbiota puede alterarse.

¿Los síntomas? Mucho más comunes de lo que crees:

• Inflamación abdominal
• Fatiga o baja energía
• Ansiedad por comer y antojos constantes
• Problemas digestivos
• Dificultad para concentrarse (“brain fog”)
• Cambios de ánimo o irritabilidad
• Sensación de hambre permanente

Foto: Consumer US

¿EL PROBLEMA SON SOLO LAS CALORÍAS?

No necesariamente.

Uno de los grandes errores es creer que algo es saludable solo porque no tiene sellos negros o porque dice “cero azúcar” en el envase.

En Chile, la regulación permite que ciertos productos puedan declararse como “libre”, “sin” o “0” aun cuando contienen pequeñas cantidades de azúcar, sodio o calorías dentro de márgenes establecidos. Es decir: que algo diga “sin azúcar” no significa necesariamente ausencia total.

Además, muchos productos compensan la reducción de azúcar con otros ingredientes, saborizantes, almidones modificados, endulzantes o mezclas diseñadas para mantener el sabor y estimular el consumo.

¿Ejemplos de snacks que muchas veces parecen saludables pero vale la pena revisar?

• Barras de cereal o proteína
• Yogures saborizados “light” o “fit”
• Galletas integrales o keto
• Snacks de arroz inflado
• Granolas comerciales
• Cereales de desayuno “saludables”
• Jugos funcionales o bebidas sin azúcar con múltiples ingredientes añadidos

La clave no es demonizar alimentos, sino aprender a leer etiquetas y mirar más allá del marketing.

Foto: Pexels

¿CÓMO DISMINUIR EL RIESGO?

No se trata de vivir obsesionadas ni de dejar de disfrutar. Se trata de equilibrio.

Los expertos sugieren priorizar alimentos reales y mínimamente procesados:

Más fibra (verduras, frutas, avena, legumbres)
Grasas saludables (palta, frutos secos, aceite de oliva)
Proteínas de calidad
Fermentados naturales (kéfir, yogurt natural, chucrut)
Dormir bien y bajar el estrés: sí, tu intestino también “se estresa”. Dormir poco, vivir acelerada o ansiosa puede alterar el equilibrio intestinal y aumentar la inflamación, ansiedad por comer y sensación de cansancio.

Y, sobre todo, recordar algo simple: saludable no siempre significa saludable solo porque el envase lo dice. Porque a veces el snack más “fit” del supermercado puede no ser tan inocente como parece.

LO MÁS

ATRÉVETE

POR EQUIPO ATRÉVETE WOMAN

03 de junio de 2026

POR ARACELLY ARRIAZA

03 de junio de 2026