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CELEBRIDADES Y SUS GATOS: EL AMOR QUE NO SE ESCONDE

POR ARACELLY ARRIAZA

08 de agosto de 2026

Cada 8 de agosto el mundo celebra el Día Internacional del Gato, la fecha impulsada por el Fondo Internacional para el Bienestar Animal (IFAW) que se suma a otras dos jornadas felinas —el 20 de febrero y el 29 de octubre— repartidas en el calendario. Pero si hay algo que confirma que los gatos gobiernan incluso las vidas más glamorosas del planeta, es la lista de celebridades que han convertido a sus mascotas en parte de su identidad pública. 

Estos son algunos de esos vínculos, contados a través de nombres, anécdotas y las cámaras que los siguen desde hace años.

TAYLOR SWIFT Y SU TRÍO FELINO

Ninguna celebridad ha construido una relación tan pública con sus gatos como Taylor Swift. Todo comenzó en 2011, cuando adoptó a Meredith Grey, una Scottish Fold bautizada en honor al personaje de Ellen Pompeo en “Grey’s Anatomy”. Tres años después llegó Olivia Benson, otra Scottish Fold que debe su nombre a la detective de “La ley y el orden: Unidad de Víctimas Especiales”, y que con el tiempo se transformaría en la más mediática del clan: apareció en el video de “Blank Space” y hasta fue asociada por los fans a la frase “karma is my cat”, de la canción “Karma”. El tercero en sumarse fue Benjamin Button, un Ragdoll que Swift conoció durante el rodaje del videoclip de “ME!” en 2019 y que terminó adoptando tras escucharlo maullar en el set.

La cantante misma se ha referido a sí misma como la “señora de los gatos sin hijos”, una etiqueta que decidió reivindicar con humor en lugar de rechazar. Este año, además, registró oficialmente los nombres de sus tres gatos como marca comercial a través de su compañía de manejo de derechos, una medida pensada para evitar que terceros lucren con mercancía no autorizada. No es exageración: Olivia Benson ha sido calificada por publicaciones especializadas en fortunas de mascotas como una de las más rentables del mundo gracias a campañas publicitarias y a su presencia constante en la vida pública de Swift.

CHOUPETTE, LA HEREDERA QUE KARL LAGERFELD DEJÓ EN EL MUNDO DE LA MODA

Antes de Taylor Swift, ya existía una gata que convirtió a su dueño en el hombre más envidiado por sus propios fans: Choupette, la birmana de ojos azules que perteneció al diseñador Karl Lagerfeld. La historia de su llegada tiene algo de guion de comedia romántica: originalmente era la mascota del modelo Baptiste Giabiconi, quien se la encargó a Lagerfeld durante unas vacaciones. El diseñador quedó tan prendado que nunca la devolvió. “Fue amor a primera vista”, contó alguna vez en una entrevista con la revista Numéro.

Lagerfeld describió a Choupette como “una especie de Jean Harlow silenciosa” y la convirtió en protagonista de campañas para Opel y para la línea de maquillaje Shu Uemura, además de asignarle dos doncellas personales y comidas preparadas por un chef. Tras la muerte del diseñador en 2019, la gata quedó al cuidado de Françoise Caçote, su exama de llaves, con quien todavía vive hoy en un departamento de París. El propio Lagerfeld había prometido dejarle una millonaria herencia, aunque siete años después Caçote ha señalado públicamente que ese dinero nunca llegó a materializarse. Con todo, Choupette conserva su carrera como modelo y suma más de 265 mil seguidores en Instagram, cifra que confirma que su estatus de ícono de la moda le sobrevivió a su dueño.

ED SHEERAN Y LA DUPLA QUE CONQUISTÓ INSTAGRAM

El cantante británico ha sido siempre abierto sobre su amor por los gatos. Antes de Calippo y Dorito tuvo a Graham, un gato que rescató en 2014 cuando estaba a punto de ser sometido a eutanasia. Ese mismo año llegaron a su vida los dos felinos que hoy conocen millones de seguidores: Calippo, un Scottish Fold de pelaje beige y blanco, y Dorito, de pelaje rojizo y raza sin definir, cuyo nombre —dice Sheeran— nació simplemente porque el color le recordó al snack. Los apodos cariñosos, Squish y Pusslé, terminaron de sellar su fama.

En 2018, Sheeran decidió abrirles una cuenta de Instagram propia, @thewibbles, que en pocas horas ya sumaba decenas de miles de seguidores. Ahí comparte el costado más doméstico de su vida: los gatos durmiendo, estirándose o simplemente ignorándolo, como corresponde. Cada 8 de agosto, el músico suele sumarse a la celebración con una foto junto a alguno de sus mininos, acompañada de mensajes breves que reafirman lo evidente: para él, sus gatos son familia.

NICOLE KIDMAN Y SU TRÍO DE GATOS AUSTRALIANOS

Lejos de las alfombras rojas, Nicole Kidman lleva una vida rural que pocas veces se asocia a su imagen de estrella de Hollywood. Durante buena parte del año vive en una granja de Nueva Gales del Sur, en Australia, donde además de caballos y un par de alpacas, comparte techo con tres gatos: Snow, Ginger y Louis. Snow, de pelaje blanco, y Ginger, un atigrado anaranjado, llevan varios años en la familia; Louis, un gato bicolor, se sumó en 2020 como el más reciente integrante del clan felino.

A diferencia de otras celebridades que exhiben a sus mascotas como parte de una estrategia de imagen, Kidman mantiene a sus gatos en un perfil más doméstico, casi anónimo: aparecen de forma esporádica en sus redes, siempre en el contexto de esa vida de campo que la actriz ha descrito como su verdadero refugio lejos de los sets de filmación.

KATY PERRY Y EL LEGADO DE KITTY PURRY

Pocas historias felinas son tan entrañables como la de Katy Perry y Kitty Purry. La gata llegó a su vida de la manera más inesperada: entró embarazada por la ventana de la casa de quien entonces era su novio, buscando refugio. Perry la acogió, la ayudó a parir dos camadas de gatitos y terminó adoptándola con un nombre que jugaba con su propio apodo artístico. Kitty Purry acompañó a la cantante durante 15 años, apareció en el video lírico de “Roar” y hasta protagonizó un enorme cabezal inflable en el escenario de su gira Hello Katy.

En 2020, Perry se despidió de ella públicamente con un mensaje que resumía años de compañía: “Kitty, gracias por los mimos y la compañía en el camino”, escribió, agradeciendo también a quienes ayudaron a cuidarla durante sus giras. El cariño por Kitty Purry incluso llegó a inmortalizarse en un tono de labial de su línea de maquillaje con CoverGirl, bautizado en su honor.

FREDDIE MERCURY, EL AMANTE DE LOS GATOS POR EXCELENCIA

Ningún repaso sobre celebridades y gatos estaría completo sin Freddie Mercury, el vocalista de Queen que llegó a compartir su mansión londinense con hasta diez felinos a la vez: Tom, Jerry, Oscar, Tiffany, Goliath, Miko, Romeo, Lily, Dorothy y Delilah, su favorita. Cada uno tenía su propia habitación y, en Navidad, un calcetín colgado en la chimenea. Cuando salía de gira, Mercury llamaba a casa solo para pedir que acercaran el teléfono a las orejas de sus gatos y así poder “hablar” con ellos.

Su devoción quedó registrada para siempre en la música: el álbum “Mr. Bad Guy” está dedicado a su gato Jerry y a “todos los amantes de los gatos del universo”, mientras que el tema “Delilah”, incluido en “Innuendo”, es una carta de amor abierta a su gata persa favorita. En su testamento dejó instrucciones para que Mary Austin, su amiga más cercana, se hiciera cargo del bienestar de sus gatos, asegurando que mantuvieran el mismo nivel de vida que tuvieron junto a él.

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